UNA DE SECRETARIAS “SERIECITAS”

azotes-merecidos

   Sabía que era degradante… pero se le mojaba toda la vagina…

 

   -Ay, jefe, perdóneme, soy una tonta… -chilló.

 

   -Siempre lo mismo, señorita Martínez. Volvió a escribir Ibiza con ‘ese’, ¿qué clase de perra estúpida disfrazada de secretaria ejecutiva es usted? Le pago un buen suelto y fuera de mamar güevos en el baño a la hora del almuerzo, no hace nada bien. Claro que me encanta llenarle la boca y ese culo de leche, o ver como la cogen entre dos, dándole duro por esa cuca y el culo, pero también necesito que sepa escribir una carta. Tome… Tome…

 

   -¡Ayyy! No, jefe… -gemía, pero totalmente caliente, como la puta que era.

 

   -Esto me duele más a mí que a usted, señorita Martínez, pero debe aprender cómo comportarse. –la ataja, dándole, creyendo, en su inocencia de hombre bueno, que la joven aprendería.

 

Julio César.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: