MANDAMÁS

puta-espera1

   Ya le ardía…

 

   -¡No sean güevones! –gritó la mujer, sentándose firme, dando su mejor cara de batalla, con sus labios dilatados.- No creerán que contraté a cuatro carazos jóvenes y musculosos como ustedes para que me cuidaran el jardín o para que se miren los culos unos a otros, ¿o sí? ¡Vengan acá y pónganse a trabajar de verdad! –ordena, ya toda mojada de ganas.

 

Julio César.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: