MARINA Y SUS VERDADERAS NECESIDADES

nena-abierta

   Soltaba pura candela…

 

   -Hummm… vamos chicos, vengan por su premio…

 

   El marido de Marina se arrechaba con ella porque le coqueteaba (y abría las piernas, cuca y culo cuando no la veía) a todos los chicos de la cuadra. Albañiles, fontaneros y herreros eran mirados con avidez si iban a la casa a realizar cualquier trabajo. Lo que no entendía el pobre cachón era que ella no era tan superficial, no buscaba a los hombres por sus físicos, no le gustaban jóvenes o guapos o acuerpados… sólo que tuvieran güevos largos, gruesos, duros y babeantes que la catapultaran a la dicha. Y esos dos que tumbaban la pared, sudados, parecían tenerlo como le gustaban. Y había una para cada hueco caliente.

 

Julio César.

Una respuesta to “MARINA Y SUS VERDADERAS NECESIDADES”

  1. klever villamar Says:

    que rico culito te lo voi a comer

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