SIN ARREPENTIMIENTOS

HEATH AND JAKE

   Déjame decírtelo al oído…

   De algo que siempre me he arrepentido, o bueno, desde finales de enero del año pasado para ser más exactos, es de no haber hablado más sobre estas bellas fotografías. Realmente no sabía que había almacenado tantas. Algunas son de ellos posando, de esta atractiva pareja cinematográfica que realmente nos convenció de una historia de amor, y otras son composiciones. Sé que esta es una composición, por la unión de distintas imágenes, lo que ignoro es si la mayor corresponde a gestos reales que fueron capturados por la cámara o no.

   Entre aquellos que amamos la cinta Brokeback Mountain, se desató un furioso buscar de pruebas sobre la condición sexual del dúo, de saber si entre Jake y Heath había algo más que simplemente buena química, entre ellos y en la pantalla. Una aparición con Oprah Winfrey desató toda una ola de rumores, por la manera en que Jake lo miraba. Por supuesto que todo corresponde a lo que se desea creer (creo yo, que creen falsamente). Es como cuando vemos que un amigo de aquí no se lleva bien con nuestros amigos de allá, y deseamos de todo el corazón que no sea así, que todos se lleven bien, porque así es más cómodo para nosotros: que a los que queremos se quieran. Eso pasaba con ellos; fuera de que, estoy suponiendo otra vez, Jake parecía disfrutar haciendo cosas así, jugando a la ambigüedad, creo que como travesura.

   La ida de Heath fue tan dolorosa para tantos, por eso, porque se iba el muchacho bien parecido, pero también porque dejaba a Jake. Creo que muchos lo vimos, o lo vemos aún como… ¿viudo? No, sería demasiado. Lo que si les digo es que me entristeció mucho la partida del catire australiano, por él, pero también por todo lo que habría escrito, las frases y cuentos que habría inventado sobre esta fotografía y otras; donde me ‘desquitaba’ de él por no rendirle el justo homenaje en la cinta al vaquero moreno. Habrá puesto, por ejemplo:

   -Está bien, me voy contigo, pero quiero antes una cena decente, con vino, y que tomes mi mano y hables de lo hermosos que son mis ojos… -le susurra.

   -Hecho, pero vámonos ya…

   Claro, ahora no puedo. Qué malo, ¿verdad?

Julio César.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: