¡HAMPA DESATADA!

NENAS MAMANDO

   ¿Llenando un vacío o tan sólo hambre?

   En Caracas ya no se podía vivir. Carlota y Amanda, amigas de toda la vida, se disponían a ir al centro comercial a lucir sus cuerpos de mujeres hermosas cuyos trabajadores maridos casi ni tocaban, cuando entraron el par de aberrados a robar. Eran carajos fornidos, mal hablados y rudos, que las amenazaron a fuerza de pistola para llevarse todo. Al principio esperaban que eso fuera todo, pero con unas caritas como estas, de putas calientes y mal atendidas, los carajos decidieron tomarlo todo. Carlota y Amanda gritaron, pero los güevos las callaron; y no saben sin las drogaron con algo, pero mamaron bien y sabroso. Y Amanda abrió sus piernas para que su agresor se la metiera hondo en la cuca; Carlota, en cuatro patas, entregó por primera vez su culito apretado. Los malandros, que se llevaban sus carteras, decidieron dejarles algo… una buena embarrada de leche caliente. Eso fue al principio, ahora, tres atracos más tarde, ya se las han metido, a dúo, a cada una; pero siempre terminaban, dado sus caritas de zorritas hambrientas de cariño, en sus bocas.

Julio César.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: