EL ZAC EFRON

ZAC EFRON HOT

   -Me enredé con la prensa.

   Hace tiempo Leyda, una de mis hermanas, y yo, íbamos a casa de otro hermano, Eduardito (odia que le digamos así), para saludarlo y ver a nuestros sobrinitos (sólo íbamos por los niños pero hay que simular con él y mi cuñada que también nos alegraba verlos), cuando escuchamos música a toda mecha. Era moderna, sonora y de tipo banda juvenil. Se oía bien, es verdad, y cuando nos paramos frente a la puerta de la casa, abierta, nos quedamos fríos. Allí estaba Eduardito (es el menor, ya tiene 23 años), con su nena abrazada, cantando y bailando… ¡¡¡la música de HIGH SCHOOL MUSICAL!!! En cuanto nos vio se puso pálido y dejó de hacerlo, mientras Leyda y yo (¡cuas, cuas, cuas!) lo tomamos con elegante humor (¡qué no dijimos!). Después de lanzarnos una grosería (los reales gastados en su educación se perdieron), nos dijo que a la beba le encantaba esa música y los bailes (una bebita de ojos grandes de dos añitos, ¡bella!), y que bailaba por ella (¡tan sacrificado! Así se me empañó la vista), y que “la serie no es ni mala”, dijo a la defensiva. Para que entiendan su bochorno, es como si a mí, con veinte años, me hubieran encontrado viendo, bailando y cantado con un video de “MENUDO”. ¡Qué raya!

   Por algunas otras personas supe que sí, que esa serie causaba furor en la muchachería. El caso fue que a mí el protagonista, Zac Efron, el jovencito, me pareció conocido pero no lo ubicaba. Este muchacho nacido en California (el corazón cursi del Imperio), ya cumplió los veinte años pero parece más joven, y es otro de esos niños prodigio que cuentan con ángel, carita, talento y mucha suerte, como hay que tenerla para caer en el papel adecuado. Actúa, canta y baila, todo un estuche de monerías. Pero yo seguía sin recodarlo hasta que vi un capítulo de la tercera temporada de NCIS (la Escena del Crimen, pero de la Naval), en una aparición corta e irrelevante, fue divertido verlo asustado con un amiguito de que fueran a torturarlos para que confesaran.

   Luego, como pasa cuando uno se fija, lo reconocí en un capítulo, de la tercera temporada también, de SCI MIAMI (la cual, junto con NCIS, son dos de mis series preferidas, para lo demás no hay mucho tiempo hasta que llega 24 otra vez, ese Jack Bauer es un caso). Allí, aunque hablaban en inglés, su actuación fue más destacada porque el argumento era más fuerte y exigente, más profundo. Él, un muchacho común, su padre viudo y un hermano menor, un niño, estaban bajo investigación por un asesinato. No les contaré nada por si no la han visto, pero fue uno de los mejores episodios, me recordó uno de otra serie donde una mujer, con lágrimas contendidas en sus ojos, confiesa haber matado accidentalmente a su hijo recién nacido para cubrir al verdadero culpable, para que este no cargara toda la vida con el estigma de haber matado al pequeño. Fue algo en ese estilo; y muy conmovedor, cuando el padre y los niños, cada uno por su lado, se echa la culpa para salvar a los otros.

   Ahí me pareció que lo hacía muy bien, que tenía futuro, aunque… tiene una pinta un tango andrógina que debe alarmar a su mamá. Se supone que eso gusta mucho ahora, como el que las jovencitas parezcan zorritas, pero creo que se le pasa la mano. Es como muy bonito, y ni el detestable señor Brad Pitt era así. Aunque este fue el argumento que se utilizó cuando su propaganda sobre el carro aquel que era detenido por una fiscal de tránsito, donde se veía realmente bien el catire, fue prohibida en algunos países asiáticos, porque ‘causaba tensión’ en la juventud. Es el viejo argumento con el cual se explicaron, en los setenta, algunos suicidios en el Japón, donde varias jóvenes se quitaron la vida porque “no podían parecerse a los Ángeles de Charlie”. ¿Verdad que da cosa pensar en la frustración y depresión de una jovencita que piensa así? Pero divago, este muchacho ya ha tenido sus malos momentos con la prensa donde ya se especula, (¡qué raro!, viven en eso) sobre una posible orientación homosexual, contándose nombres y detalles. Debe ser el precio de la fama, o una conclusión errónea a una simple forma de actuar del muchacho al estar con amigos. Tengo un conocido que es horrible, te va a hablar y te pasa un brazo por el cuello como un oso y te habla de cerquita cuando se trata de algo privado, siempre se teme un salpicón. Es incómodo, uno se tensa todo, pero ya no sabemos como quitarle esa costumbre.

   En fin, ojala le vaya bien a este muchacho, Zac Efron, fuera de pinta tiene talento para mostrar preocupación o temor, como hizo en SCI MIAMI; y parece más serio que sus pares femeninas, que no terminan de rellenar el sostén cuando ya se andan metiendo en problemas, y muchos son de esos serios. Suerte para él.

   Estoy pensando comprar la segunda parte de la serie para el cumpleaños de mi hermano, con un: “sé que lo disfrutarás”.

Julio César.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: